El mandatario venezolano durante la entrevista exclusiva que concediera a Jelena Milincic, periodista del canal informativo internacional RT, en la sede principal de la cadena televisiva en Rusia, dijo una frase que puede sintetizar el trato violento y la represión del régimen a los manifestantes y políticos opositores: “Ahora, ya a esta altura yo te podría decir, 25 meses como Presidente, creo que, casi ningún sector de la oposición venezolana tiene hueso sano”, dijo y luego recapacitó e intentó explicar a que se refería: “¿qué es eso? casi ningún sector tiene un proyecto realmente de respeto de la Constitución y de reconocimiento de la Revolución”.
Contrariamente al desconocimiento que tiene su gobierno a la Carta Magna, Maduro insistió con frases surrealistas: “la estrategia fundamental del gobierno que yo presido es un diálogo permanente, yo lo he llamado gobierno de calle, es ir al encuentro de los problemas en la calle, en las regiones y al debate, a escuchar al pueblo y a la toma de decisiones junto al pueblo, es una estrategia de diálogo nacional”.
Pero este diálogo es infructuoso con unos adversarios cuyos dirigentes_ en su gran mayoría, por acción u omisión_ “están involucrados de alguna u otra manera, en planes golpistas, en planes de sabotaje a través de la violencia delincuencial”.
Como ya es costumbre en Maduro, volvió a ver planes oscuros en su contra y otra vez dijo tener nuevas pruebas que vinculan a líderes importantes de la oposición en planes que horrorizan, “por eso es que decimos que en Venezuela hay un rebrote neofascista, de hacer una política del golpe, una política de la desestabilización, de utilizar las libertades públicas, las libertades públicas que garantiza la Constitución para hacer política dentro del marco de la democracia venezolana, no para fortalecer un discurso, un proyecto, un liderazgo, partidos, movimientos; la posibilidad de que ellos se constituyan en algún tipo de alternativa. No, sino para acumular fuerzas para ver si llega el momento en que ellos puedan quebrar el proyecto revolucionario… Y buscar un colapso del país”.
Aseguro que los bolivarianos siempre defenderán la democracia, la paz “ y creo que más temprano que tarde algunos de esos sectores rectificarán y siempre tendrán en nosotros las manos para conversar. El día que quieran, donde quieran, cuando quieran, siempre estamos listos para conversar con ellos”.
Claro que no menciona que “ese diálogo” se golpea contra el muro del gobierno y parece difícil de creer que se pueda conversar pacíficamente con su número dos en el gobierno, el irascible Diosdado Cabello, que con el nombre de su programa belicista en TV: “Con el mazo dando”, deja en claro que forma de “diálogo” practica.
R.C. Gómez









