
Según el ministro, Europa padece una escasez de demanda, a diferencia de Brasil, que antes del ajuste fiscal se enfrentaba a una inflación derivada de una economía sobrecalentada. “Europa es totalmente diferente de Brasil. Allí no hay inflación. [Ese hecho] ya muestra la diferencia. Aquí, teníamos un exceso de demanda, no una escasez de demanda”, explicó el ministro.
Cuando le preguntaron sobre la posibilidad de que el ajuste fiscal profundice la recesión económica, Levy señaló que en varios países europeos a los gobiernos les ha resultado difícil ajustar las cuentas, puesto que los recortes en el gasto público reducen la actividad económica. Como consecuencia de la baja en la recaudación, que se derivó de la reducción de la producción y del consumo, dichos países tienen una mayor dificultad para equilibrar sus cuentas públicas.
Para el ministro, los motivos que llevaron al bajo crecimiento en Europa no se limitan al recorte de gastos públicos, y son debidos sobre todo a problemas estructurales como el estancamiento del mercado laboral. “En Europa, hay otras razones por las cuales la economía no ha crecido. Ellos necesitan realizar cambios estructurales que van más allá del [ajuste] fiscal. En el caso de Brasil, medidas enérgicas e indispensables son necesarias, pero la economía reaccionará positivamente”, destacó.
A pesar de considerar el ajuste fiscal la medida más importante por el momento, el ministro defendió otras reformas como el reajuste de los precios administrados por el gobierno –combustibles y energía– y la reanudación del programa de concesiones. Para él, corregir el rumbo de la política económica hará que el país vuelva a crecer, visto que les dará claridad a los empresarios parar ampliar inversiones y crear empleos.
“Varias posibilidades se plantean cuando el gobierno da una orientación clara a su política. La corrección del rumbo de la economía está dirigida a crear condiciones favorables para que empresarios y profesionales descubran nuevas opciones para hacer reaccionar la economía y así aumentar el empleo y los ingresos de la población, comentó Levy.









