
Con total desparpajo ha hablado mal del fiscal Alberto Nisman sin importarle que este muerto y no pueda defenderse de sus agravios. El 18 de marzo pasado dijo: “Estamos en manos de un montón de sinvergüenzas incluyendo a (Alberto) Nisman”, expresó en referencia al fiscal especial de la causa AMIA y también lo calificó de “turro” (“turro” en glosario de lunfardo y giros de Argentina: Incapaz, inepto, necio).
Ahora, Aníbal Fernández pretende convertirse en “justiciero” y con una actitud que nadie cree, sale a defender a Nisman de alguien que habría subido a las redes sociales fotos del fiscal muerto.
En la página oficial de prensa del gobierno, el increíble Aníbal, expresa: “Ayer presenté una denuncia contra (Adrián) Bastianes por la difusión de las fotos de Nisman porque me parece una animalada que las haya difundido, un desagrado absoluto. Acá entran en juego los artículos 255 y 153 del Código Penal en esas publicaciones”, señaló Fernández en declaraciones a Radio Nacional Rock.
El funcionario apuntó que existe “un derecho a que la familia y la propia víctima tengan dignidad”, y que esas son cosas que “no se pueden vulnerar”.
“Hay que tener un respeto por la persona, independientemente de que lo critiqué pero va por otra vía. Es un señor que publica estas cosas y no es precisamente un periodista, no tiene ningún derecho a guardar fuente”, apuntó el funcionario.
Aníbal Fernández, tampoco es periodista y no tiene ningún derecho a guardar fuente y sin que exista resolución judicial ha sentenciado y resuelto que Nisman es un “sinvergüenza” y un “turro”. El inefable jefe de Gabinete vulnera lo que hoy dice: “un derecho a que la familia y la propia víctima tengan dignidad” y “Hay que tener un respeto por la persona”.
Pero inmediatamente agrega otro agravio al fiscal: “A mí no me interesa la vida privada de Nisman. No me interesa si salia con señoritas, señores o burros, no me tengo que meter. Estoy cuestionando que esa vida se hizo con dinero publico, pero como funcionario no puedo avalar estas fotos, por eso presento la denuncia”, remarcó.
Pero la verdad es muy distinta; lo que le molesta en realidad al señor Fernández, lo revela él mismo cuando se refiere a quien habría subido las fotos del fiscal muerto a una red social.
“Pretendo que este señor dé las explicaciones el caso. Es un anti K desaforado. Apareció en cuanta manifestación contra el Gobierno hubo”, dijo en referencia a Bastianes.
Bastianes es un abogado que en el día de ayer subió a su cuenta de la red social Twitter una foto de Nisman muerto, quien yacía en el baño de su departamento y en medio de un charco de sangre.
En los Tribunales porteños, este letrado de 38 años es conocido por ser un frecuente denunciador de varios funcionarios del gobierno nacional y también por representar a un pequeño grupo de querellantes en el juicio que se sigue por la tragedia de Once.
La página oficial de prensa del gobierno agrega datos del abogado, para intentar avalar los dichos de Aníbal Fernández:
“Tanto en Twiter como en Facebook, Bastianes, precandidato a jefe de Gobierno porteño por una agrupación denominada Voz Ciudadana, desarrolla una profusa militancia en contra del gobierno nacional y convocó en varias oportunidades a movilizaciones contra el Ejecutivo que se realizaron en los últimos años.
Bastianes adhirió a la marcha del 18 de febrero que organizaron un grupo de fiscales, donde se lo vio detrás de la primera fila de los funcionarios judiciales que encabezaron esa convocatoria.
Para Fernández, la Justicia debe indagar de dónde sacó las fotos este abogado, ya que al difundir este material “está obstaculizando la investigación” sobre la muerte de Nisman”.
Mañana seguramente Fernández opinará sobre la inmortalidad del cangreso y sin dudas acusará al cangrejo de participar en negocios turbios que le permiten ser inmortal y además antikirchnerista.












