
El Jefe de Gabinete del gobierno argentino Jorge Capitanich, trató de minimizar el escándalo y explicar que no era una burla imitar a los chinos: “es una expresión de simpatía de la presidenta en virtud de un vínculo de carácter estrátegico y cultural” y agregó que esos twets “forman parte de una expresión de afecto y de reconocimiento a este vínculo que se ha construido con la principal potencia del mundo que es la República Popular China”.
Desde distintos ámbitos de prensa y en las redes sociales se ha cuestionado el desafortunado tweet de la mandataria quien en tono de burla escribió en lo podría definirse la forma de hablar en español de los chinos.
“Más de 1.000 asistentes al evento… ¿Serán todos de “La Cámpola” y vinieron sólo por el aloz y el petlóleo? …” escribió la presidenta y agregó: “Sorry. ¿Sabes qué? Es que es tanto el exceso del ridículo y el absurdo, que sólo se digiere con humor. Sino son muy, pero muy tóxicos”.

Desde la oposición entienden que la Jefa de Estado está representando al país y que debe hacerlo con seriedad y no burlarse de la forma en que los chinos hablan en español.
El exvicepresidente argentino y precandidato a presidente por el UNEN, Julio Cobos, que desde su cuenta se preguntó: “¿Se da cuenta la presidenta que le está faltando el respeto a dos naciones, al pueblo que representa y al que lo invitó a su país?” y agregó: “En una situación institucional grave, con nuestra imagen hacia el mundo bastante dañada; la presidenta bromea con muy mal gusto”.









