
Adolfo Suárez González (Cebreros, Ávila; 25 de septiembre de 19323 -Madrid, 23 de marzo de 20144 )ha sido un político y abogado español, presidente de Gobierno de España entre 1976 y 1981. Por sus servicios al país, el rey Juan Carlos I le concedió el ducado de Suárez, con grandeza de España. Era también caballero de la Orden del Toisón de Oro. Estuvo retirado de la vida pública desde 2003 como consecuencia de una enfermedad neurológica.
Primer presidente democrático
El 15 de junio de 1977, por primera vez en España desde 1936, se celebraron elecciones generales libres. Adolfo Suárez se alzaba como vencedor de las mismas, al frente de un conglomerado de formaciones de centro, aglutinadas en torno a su persona, bajo las siglas UCD (Unión de Centro Democrático). Las Cortes salidas de aquellas elecciones, convertidas en constituyentes, aprobaron la Constitución, que el pueblo español refrendaba el 6 de diciembre de 1978.
El 3 de marzo de 1979, Adolfo Suárez ganaba por segunda vez unas elecciones generales, e iniciaba su tercer mandato como presidente del Gobierno. Sin embargo, el triunfo en las elecciones generales quedó muy en segundo plano tras el acceso de la izquierda a los principales ayuntamientos del país tras las primeras elecciones municipales de abril. El acuerdo entre el PSOE y el PCE permitió que las grandes ciudades españolas fueran gobernadas por alcaldes de partidos de la oposición.
Fue una etapa de gobierno llena de dificultades políticas, sociales y económicas. En 1980, el PSOE presentó una moción de censura que, aunque derrotada de antemano, deterioró aún más la imagen de un Suárez desprovisto de apoyos en su propio partido. Finalmente, el 29 de enero de 1981 optó por presentar su dimisión tanto como presidente del Gobierno como de Unión de Centro Democrático. En su mensaje al país que duró doce minutos y fue emitido por Televisión Española a las 19h40, afirmó: Yo no quiero que el sistema democrático de convivencia sea, una vez más, un paréntesis en la Historia de España.
Mensaje de Su Majestad el Rey con motivo del fallecimiento de D. Adolfo Suárez
El fallecimiento de Adolfo Suárez me llena de consternación y de pena. Tuve en él a un amigo leal y, como Rey, a un colaborador excepcional que, en todo momento, tuvo como guía y pauta de comportamiento su lealtad a la Corona y a todo lo que ella representa: la defensa de la democracia, del Estado de Derecho, de la unidad y la diversidad de España.
Mi gratitud hacia el Duque de Suárez es, por todo ello, honda y permanente, y mi dolor hoy, es grande.
Pero el dolor no es obstáculo para recordar y valorar uno de los capítulos más brillantes de la Historia de España: la Transición que, protagonizada por el pueblo español, impulsamos Adolfo y yo junto con un excepcional grupo de personas de diferentes ideologías, unidos por una gran generosidad y un alto sentido del patriotismo.
Un capítulo que dio paso al periodo de mayor progreso económico, social y político de nuestro país.
Adolfo Suárez fue un hombre de Estado, un hombre que puso por delante de los intereses personales y de partido el interés del conjunto de la Nación española.
Vio, con clarividencia y gran generosidad, que el bienestar y el mejor porvenir de todos pasaba por el consenso, sabiendo ceder en lo accesorio, si ello era necesario, para poder lograr los grandes acuerdos en lo fundamental.
La superación de la fractura política y social que vivió la sociedad española en el siglo XX fue su objetivo prioritario, como lo fue también el mío.
En ese empeño, Adolfo Suárez dio lo mejor de sí mismo. También trabajó sin descanso para lograr la mejor articulación de la diversidad de España, y la recuperación de la legítima posición de nuestro país en el escenario internacional.
El ejemplo que nos deja es muestra de que juntos, los españoles, somos capaces de superar las mayores dificultades y de alcanzar, con unidad y solidaridad, el mejor futuro colectivo para todos.
Termino este emocionado recuerdo a Adolfo Suárez enviando, en estos tristes momentos, todo mi cariño a sus hijos y a toda su familia.
Mensaje del presidente del gobierno, Mariano Rajoy
Mariano Rajoy ha señalado que “hoy somos todos conscientes de que nos ha dejado uno de los grandes hombres de nuestra época” y por eso es el momento de “mostrar nuestro respeto y nuestro agradecimiento hacia el hombre de concordia que hizo posible la democracia en España y nos abrió las puertas de Europa”.
Para el presidente del Gobierno, “Adolfo Suarez fue el mejor punto de encuentro para la reconciliación entre españoles”. “Su capacidad para forjar consensos, logró superar divisiones y unir a los españoles en una gran causa común, la de la libertad, el bienestar y el desarrollo de la sociedad en su conjunto”, ha asegurado el presidente.
Un gran español
Mariano Rajoy también ha destacado que “su intuición, su habilidad y su coraje fueron determinantes para fraguar el país más libre y más justo en el que hoy vivimos, y su amor por España resultó decisivo para reforzar los vínculos que a todos nos unen, al tiempo que para realzar la diversidad que a todos nos enriquece”. Precisamente “ese mismo patriotismo que hizo de él un gran español le hizo un gran europeo devolviendo a nuestro país al lugar que hoy ocupa en la esfera internacional”, ha dicho el presidente.
Por ello “en estas horas duelo, el mejor homenaje que podemos hacer a Adolfo Suárez todos los españoles, y yo mismo como presidente del Gobierno, es esforzarnos por seguir el camino que él mismo nos marcó. El camino del entendimiento, la concordia y la solidaridad entre españoles para lograr la España que él quiso y que entre todos debemos hacer posible”.
El presidente ha informado de que el lunes 24 se publicará en el Boletín Oficial del Estado el Real Decreto por el que se declaran tres días de luto oficial.









