ETA, el presunto desarme, Urkullu y la farsa de la verificación

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Urkullu visita en el hotel cinco estrellas a los verificadores (Foto: Irekia)
Urkullu visita en el hotel cinco estrellas a los verificadores (Foto: Irekia)
La llamada Comisión de Verificación Internacional (CIV) del presunto desarme de la banda terrorista, ha quedado en entredicho; diria más, ha sido deslegitimada y la farsa al descubierto.
Aparecieron actuando junto a ETA en un vídeo que se asemeja a un montaje del cine clase B, donde los etarras encapuchados muestran una ínfima cantidad de armamento presuntamente inutilizado que nadie verificó si era verdad que estaban fuera de uso. La escenificación muda, resaltaba aún más el surrealismo del vídeo.
Las declaraciones este domingo de uno de los “verificadores” Ram Manikkalingam, demuestran que ETA les utilizó aunque ellos se nieguen a reconocerlo. Según sus propias palabras que también fueron dichas en la Audiencia Nacional, los etarras los llevaron a un piso en Toulouse, les mostraron una pocas armas, las guardaron luego en una caja, prometieron no volver a usarlas y se las volvieron a llevar.
¿Esto es un principio de desarme?. Creemos que no. Quienes tienen las armas en cualquier acto de desarme las entregan a los mediadores o a la otra parte o alguna institución para que se haga cargo y demostrar así que se cumple con lo anunciado. Aquí no hubo nada de eso. Sólo fue una exhibición mediática. El armamento aún sigue en poder de ETA.
Por otro lado, la actitud del lehendekari Iñigo Urkullu, prestándose al juego, es inexplicable. Viajó a Madrid para apoyar a los “verificadores” antes de que declararan ante el juez de la Audiencia Nacional. ¿Qué quiso hacer Urkullu, enviarle un mensaje a la Justicia, que en este país es independiente?.
Las formaciones proetarras como EH Bildu, también desconocen la independencia de la Justicia, que actúa en este caso ante una denuncia de un colectivo de víctimas del terrorismo (Covite), que pide con el legitimo derecho que le otorgan las leyes, la investigación del encuentro entre unos ciudadanos extranjeros-los verificadores-con miembros de una banda terrorista. Pero los integrantes de la izquierda abertzale dicen que es el gobierno quien acosa a los verificadores internacionales, asegurando en una rueda de prensa que: “El gobierno de Madrid ha respondido inmediatamente al paso dado por ETA, hostigando judicialmente a los verificadores en un acto que consideramos de máxima gravedad”.
Si la farsa del vídeo es un paso a la paz; todo es demasiado patético.