
El organismo internacional dice defender la vida, pero le pide explicaciones al gobierno de Ecuador por su decisión de no despenalizar el aborto.
El presidente Rafael Correa, les ha respondido con lo que correspondía: “Ellos (ONU) pueden tener sus ideas, pero sus valores no pueden ser universales y nos mandaron a pedir explicaciones. (…) Señores vayan a meterse en sus asuntos, no en los de un país soberano”, dijo el mandatario ecuatoriano.
Correa, un economista católico de izquierda, ha manifestado públicamente su desacuerdo con el aborto al cual califica de «crimen» y por ese tema la ONU le exige aclaraciones.
Uno podrá estar de acuerdo o no con Rafael Correa, pero el ser humano tiene derecho a defender la vida o a opinar en forma contraria y ni la ONU ni nadie tiene derecho a exigir explicaciones. El Ejecutivo ecuatoriano establece que el aborto está permitido únicamente en casos de violación a personas discapacitadas o con incapacidad mental, así como en casos en que la vida de la madre corre riesgo.
Por otro lado la ONU que parece acertar muy poco, le intima a Uruguay a que no legalice la marihuana pero nada hace con la despenalización del cannabis en Colorado y California en Estados Unidos.
Sobre esta paradoja el presidente Correa ha señalado: “Hay una doble moral increíble, nos tratan como colonias, es parte de neocolonialismo. A liberarse pueblo ecuatoriano, a no aceptar intromisiones ilegitimas e ilícitas de esta burocracia internacional, a veces tomada por ciertos grupos de poder y de interés, que nos vienen a exigir lo que nunca cumplieron”, subrayó el mandatario.
La pregunta del título: ¿De qué va la ONU?. Si alguien lo sabe que lo diga.












