
El jefe del Ejecutivo deja claro en el escrito que la celebración de la consulta es una cuestión de voluntad política y que no existen impedimentos legales, a pesar de algunas voces en sentido contrario. Así, asegura que “hay una serie de opciones legales y constitucionales que permiten que esta consulta tenga lugar en Cataluña”, y aclara que el Govern “ha identificado cinco de estas vías”, que ha hecho llegar a Madrid porque “buscamos el diálogo y el acuerdo con el Gobierno de España sobre el futuro de nuestro país”.
El presidente de Cataluña, Artur Mas expresa también su confianza en los receptores de la carta “para fomentar este proceso pacífico, democrático, transparente y europeo, con el que la mayoría del pueblo catalán está plenamente comprometido”.
La carta, enviada el pasado día 20 de diciembre, se ha dirigido a los primeros ministros de la Unión Europea, y también al presidente de Francia y el presidente de la Comisión Europea.
Artur Mas ni siquiera recuerda las palabras del presidente de Francia Francois Hollande, quien en su visita a España en noviembre de 2013 dejó en claro su posición al respecto al responder: “Me hicieron la pregunta sobre Cataluña y España. Cataluña es una región de España, y este es un asunto interno de España y bajo su exclusiva soberanía. No tengo otro comentario”, puntualizó el mandatario francés.
Memorando enviado en 45 países del mundo
Paralelamente al envío de estas cartas, el Govern ha hecho llegar a los responsables de Exteriores de 45 países del mundo un memorando explicativo sobre la consulta a celebrar el 9 de noviembre de este año.
El texto, elaborado por la Secretaría de Asuntos Exteriores y de la Unión Europea, recoge en su primera parte una explicación sobre el apoyo que la celebración de la consulta tiene a nivel político y popular en Cataluña, haciendo mención expresa al apoyo parlamentario ya las acciones populares llevadas a cabo en aquet sentido, como es el caso de la Vía catalana.
El memorando deja claro que la celebración de la consulta “es una cuestión política y no de legalidad”, porque no hay ninguna ley española ni catalana que lo prohíba. “Todo lo que se necesita es voluntad política”, se asegura en el escrito.
El texto pone de manifiesto también las discrepancias entre los Gobiernos catalán y español para este tema. Así, se subraya la voluntad de diálogo de la Generalitat que contrasta con la postura de los líderes políticos de Madrid, que hasta ahora “no se han comprometido con la realidad de Cataluña”, y, también, los “intentos de funcionarios españoles para socavar la autoridad política del presidente “.
En referencia a las declaraciones sobre una posible salida Cataluña de la Unión Europea en caso de que alcance la independencia, el Gobierno asegura que están hechas “con el objetivo de asustar a los votantes que apoyan la independencia”. En el documento se afirma que no hay precedentes en Europa de que una parte independice y, por tanto, que “es falso asegurar que Cataluña dejará de ser miembro”. “Incluso España tiene un gran interés que Cataluña forme parte de la UE “, se asegura en el escrito.
En este sentido, el documento añade que “los catalanes quieren seguir formando parte de la UE y de la zona euro”, y que, en todo caso, “la continuidad de Cataluña dentro de la UE sería una decisión política en manos de los gobiernos de los estados miembros”.
Este memorándum ha sido enviado a 45 países del mundo, concretamente a sus ministros de Exteriores; personal responsable del seguimiento de los asuntos con España y el sur de Europa; embajadores en Madrid y cónsules generales.
Me pidieron la pregunta sobre Cataluña y España. Cataluña es una región de España, y este es un asunto interno de España y bajo su exclusiva soberanía. No tengo otro comentario.









