Caminando hacia el fascismo

0
207

Jorge Batlle
Jorge Batlle
Por segunda vez los profesores de secundaria han resuelto hacer huelga para protestar por el fallo judicial del que resultaron procesados un grupo de personas que irrumpieron en la Suprema Corte de Justicia en momentos en que se estaban tomando juramento a los nuevos Jueces.
Ellos protestaban por el traslado de la Jueza Motta, y entendieron que la forma de hacerlo era presionar con una alcaldada a la Suprema Corte de Justicia.
La Jueza Motta había dictado una sentencia en la que sostuvo que el principio de la inocencia, reconocido por nuestra legislatura penal, había sido derogado por la doctrina, que ya no existía más, que era un principio obsoleto, y por lo tanto todos éramos culpables y teníamos que demostrar nuestra inocencia y colaborar con la justicia confesando nuestras supuestas responsabilidades.
Recuerdo que el Dr. Gonzalo Aguirre y yo nos presentamos a la Suprema Corte de Justicia, hablamos con el Presidente de la Corte, y le señalamos la violación de esta Jueza a todas las normas jurídicas fundamentales que son la garantía de los derechos individuales, que esta señora había violado en su fallo.
Muchos meses después la Suprema Corte resuelve trasladarla a un Juzgado Civil, y los que ocupan la Corte sostienen, igual que la Jueza Motta, que en principio todo el mundo es culpable. Por lo tanto, eso también se les aplica a ellos. Son culpables y tienen que demostrar su inocencia. Pero los jueces intervinientes no violaron la Ley, la están cumpliendo, y como cometieron un delito, los procesan. Los que ocuparon la sala de la Suprema Corte de Justicia cometieron un delito.
Mientras tanto los dirigentes comunistas del sindicato de los profesores de secundaria, profesores que tienen que enseñarle a los alumnos que hay que cumplir con las leyes, hacen huelga y dejan a los jóvenes sin clases, para adherirse a aquellos que ocuparon los salones de la Suprema Corte de Justicia cometiendo un delito e intentando presionar al Poder Judicial.
Esto es fascismo puro.
La más auténtica arbitrariedad, nada más ni nada menos que ejercida por los profesores de secundaria, que por cierto nunca hablan de mejorar la educación y por lo tanto esos dirigentes sindicales que fuerzan a los profesores a hacer huelga han perdido todo sentido ético y no tienen autoridad para representar a la masa de los profesores. Destruyen la vida sindical, le hacen enorme daño a la organización de los profesores de secundaria, le quitan fuerza, le quitan prestigio, le quitan respeto. Actúan presionados por la dirección sindical bajo las normas del más puro fascismo.
JORGE BATLLE
Facebook