
Los objetivos de este anteproyecto son, según la ministra, “garantizar la confianza, la tranquilidad y la certidumbre a los pensionistas de hoy y de mañana” ha asegurado Báñez, quien ha señalado que es voluntad del Gobierno “escuchar y tomar en consideración todas las aportaciones para garantizar la sostenibilidad y la viabilidad de nuestro sistema de pensiones”.
El Gobierno, ha afirmado la ministra, quiere asegurar un sistema público de pensiones capaz de hacer frente a los retos económicos y ha explicado que el nuevo índice de revalorización no sólo tiene en cuenta la inflación “sino también la situación económica del país en cada momento”. En este sentido, ha insistido en que “este nuevo índice de subida de las pensiones las blinda de congelaciones a futuro. En España ya nunca se van a congelar las pensiones, estaremos hablando cada año de cuánto van a subir”.
Fátima Báñez ha señalado que cuando la economía vaya mal “las pensiones subirán un 0,25% al menos y cuando al situación de normalidad económica llegue a nuestro país las pensiones no sólo subirán lo que el IPC, sino el IPC más 0,25”.
La propuesta que hacemos a la sociedad española es una reforma “para la confianza, desde la responsabilidad con este modelo público, y de reparto de solidaridad entre generaciones”, ha dicho Báñez, quien ha finalizado su intervención invitando a los jóvenes “a que sean protagonistas en este debate porque es una propuesta que afecta mucho a su futuro”.









