España: inician procedimiento contra un policía local que mató de un tiro a un perro

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Nacho Paunero, presidente de la protectora El Refugio Nacho Paunero, presidente de la protectora El Refugio Nacho Paunero, presidente de la protectora El Refugio, en la entrada del Juzgado nº8 de Zaragoza
Nacho Paunero, presidente de la protectora El Refugio, en la entrada del Juzgado nº8 de Zaragoza
El Juzgado de Instrucción nº 8 de Zaragoza abre un procedimiento por un supuesto delito de maltrato animal contra el policía local que mató de un tiro a un perro en un parque público.
El pasado 15 de junio en el parque de la C/ Galán Bergua, un policía local mató de un disparo a un perro con dueño e identificación.
La protectora El Refugio denunció los hechos ante el Seprona, personándose como acusación en el Juzgado nº 8.
El parque ubicado en la calle Galán Bergua es frecuentado diariamente por multitud de zaragozanos que tienen perro. Se podría decir que son una gran familia, puesto que todos, tanto humanos como animales, se conocen y se relacionan a diario. Lucky , un mastín del Pirineo cruzado con grifón, no era uno más de los que componían esa gran familia, si no un miembro muy especial. Según los testimonios recogidos por la protectora El Refugio, Lucky era conocido por su carácter tranquilo y amable. Varias personas coincidieron en asegurar que “era el perro más bueno del mundo”. Dado su gran tamaño, los niños se subían a su lomo como si de un poni se tratara. Todo el mundo se hacía fotos con él por su belleza y bondad.
Lucky siempre paseaba atado con su dueño por la zona, pero el pasado 15 de junio, al dar un tirón se soltó. Al verlo suelto, alguien avisó a la Policía Local, quien se personó en el lugar iniciando una persecución para cercar al animal con sus porras y una silla que cogieron de una terraza. Según testigos, la única intención de Lucky fue huir asustado de los agentes, buscando refugio en el parque. Varias personas que conocían al perro se ofrecieron a cogerlo pero los agentes se lo impidieron. El dramático final se produjo pocos minutos después, cuando uno de los agentes desenfundó su arma reglamentaria y a una distancia de dos metros, disparó sobre el animal causándole la muerte.
En aquel momento, la plaza se encontraba repleta de vecinos, entre ellos muchos niños y ancianos.
La consternación en el barrio es absoluta y la mayor parte de las personas que conocían a Lucky no entienden lo ocurrido, lloran su muerte y aseguran haber perdido a “un gran amigo”.
La protectora El Refugio se desplazó desde Madrid para denunciar los hechos. Tras la investigación llevada a cabo por el Seprona, el Juzgado nº 8 de lo Penal de Zaragoza ha abierto un procedimiento penal. Nacho Paunero, presidente de la protectora, confía y espera que la Juez lleve el caso adelante e inicie el juicio contra el agente de la Policía Local que mató a Lucky.
“Confiamos plenamente en la Juez del Juzgado nº 8 de Zaragoza, y esperamos que el policía local que mató a Lucky sea juzgado y condenado por un presunto delito de maltrato a los animales”, declaró Nacho Paunero, presidente de la protectora El Refugio.
A raíz de la denuncia de El Refugio, el Seprona tomó declaración a una testigo presencial, quien aseguró “que el día de los hechos se encontraba sentada en un banco del parque que está al final de la línea 33 de autobuses, que estaba acompañada de otras cuatro personas, que fue entonces cuando vieron venir a dos policías locales, que la mujer policía venía con una silla en las manos, y el hombre policía iba con la porra en la mano izquierda haciendo movimientos con ella al perro. En un primer momento no vio al dueño del perro, y al momento lo vio. Que la policía le decía al dueño que se estuviera quieto, que no se moviera de ahí, entonces el perro continuó andando, que el perro se cambió del camino de tierra a la zona de hierba. Que ella le dijo al policía que lo iba a coger, pero el policía le dijo que se estuviera quieta y no se moviera. Entonces el perro se paró, que el policía estaba a dos metros, fue entonces cuando el perro intentó acercarse a donde estaba ella, y cuando el perro dio un ladrido, entonces el policía le disparó al perro. Que a ella le pasó muy cerca de la cara un objeto que cayó al suelo. Que una persona que se encontraba sentada con ella le dijo que era un casquillo del disparo. Que le recriminó al policía de que casi le da el objeto en la cara, en ese momento el policía le pidió que le entregará el casquillo. Al preguntarle si el perro atacó o hizo intento de atacar a alguna persona, manifestó “que no, que llevaba el rabo entre las piernas”.
A la pregunta de si escuchó en algún momento que el dueño les dijera a los policías que él era el propietario del perro, manifestó “que no lo sabía, pero que ella sí le dijo al policía que el dueño estaba allí, pero el policía le dijo que se estuviera quieta.
El propietario de Lucky declaró “que llevaba el perro suelto, ya que le había dado un tironcico y se le había escapado, que pasó por unas terrazas que ponen sillas, que en ese momento alguna persona cogió una silla para pegarle al perro, entonces el animal dio dos ladridos y se marchó. Que el perro entró en el parque, y fue entonces cuando dos policías fueron hacia el perro, diciéndole al propietario que no se acercara, que ellos cogerían al perro, y entonces en vez de cogerlo, le pegaron un tiro”.