Argentina vuelve a presionar a Uruguay por el tema de planta de celulosa

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Casa Rosada, sede del gobierno argentino (Foto: ICNdiario)
Casa Rosada, sede del gobierno argentino (Foto: ICNdiario)
El Gobierno argentino vuelve a presionar a Uruguay; esta vez por el aumento de producción de la planta de celulosa de la ex Botnia-hoy UPM- y amenaza con recurrir a la Corte Internacional de la Haya. Argentina ha sostenido que el vertido de la planta contaminaría las aguas del río Uruguay, espacio fluvial que comparten ambos países; pero que estudios internacionales determinaron que no existe tal contaminación.
Ahora a través de un comunicado emitido este domingo, la cancillería argentina dice que el límite de un millón de toneladas anuales fue el que utilizó la Corte Internacional de Justicia para analizar la controversia y sobre esa cifra emitió su dictamen. Todo cambio que se realice en Botnia-UPM altera la sentencia de dicho tribunal. También estableció que sea la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) la que asuma el control y vigilancia sobre los efectos de la dicha empresa sobre el Río Uruguay. Ambos gobiernos ratificaron este procedimiento.
En marzo de 2012 Uruguay puso en conocimiento de la CARU una solicitud de aumento de producción. Al hacer esta presentación el Uruguay reconoce que el aumento de producción puede afectar la navegación, el régimen ambiental del río y la calidad de sus aguas. También reconoce que se requiere la opinión de la Argentina para decidir dicho cambio.
Ante la intención de aumentar la producción de la planta ahora en 2013; Argentina subraya que toda decisión que se tome sin cumplir con dichos pasos procesales es violatoria del Estatuto del Río Uruguay y de los posteriores acuerdos firmados por las autoridades de ambas naciones.
En caso que la República de Uruguay no espere los 180 días luego de haber satisfecho el pedido de información argentino o no haya acuerdo entre las partes el Estatuto del Río Uruguay establece que debe resolverse por medio de negociaciones entre los dos países y en caso de no arribar a un acuerdo cualquiera de las partes puede someter el diferendo a la Corte Internacional de Justicia.
Estamos seguros que el interés de la empresa Botnia UPM, por más poderosa que sea, no puede promover la violación de fallos internacionales ni acuerdos entre naciones hermanas. Y con ese espíritu de respeto y amistad es que deben ser tratada las presiones que intente efectuar dicha empresa, termina diciendo el comunicado.