
El Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, destacó las reformas al sistema de justicia penal, anunciadas esta semana por el Fiscal General de los Estados Unidos Eric Holder, asegurando que estas contribuyen reforzar el respeto a los derechos humanos.
En este sentido el máximo representante de la OEA expresó que estas modificaciones a la Ley beneficiarán a los condenados por la distribución de cantidades menores de drogas, no violentos, ni vinculados con organizaciones criminales, acusados por delitos que implican sentencias mínimas obligatorias.
Ante esto Insulza aseguró que el Informe sobre el Problema de las Drogas en las Américas de la OEA, concuerda en muchos puntos con las reformas propuestas en Estados Unidos.
En esta línea Insulza argumentó que entre estas se detalla una excesiva población penitenciaria, muchos de ellos derivados de problemas relacionados con esta materia, o una incorrecta inserción social tras penas muy duras contra personas involucradas en delitos menores en este ámbito.
“La aplicación de leyes severas para los delitos relacionados con drogas ha generado consecuencias negativas, como la sobrecarga de tribunales y cárceles, y el sufrimiento de miles de personas encarceladas por pequeños delitos de drogas”, afirmó Insulza.
El representante de organismo internacional agregó que la existencia de leyes sobre sentencias mínimas obligatorias ha contribuido al aumento explosivo en el número de presos por infracciones a la legislación de drogas, situación que representa una carga financiera al país, además de la creación de guetos en las cárceles.
“El hecho de que quienes resultan más afectados por la desproporción de los delitos y las penas, tienden a ser personas que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad en las sociedades americanas, que constituyen los eslabones más débiles en las cadenas del tráfico, hace más evidente la necesidad de estos cambios”, explicó.









