En la escuela rural 40374 Elias Caceres Lozada en la provincia de Caylloma, en Arequipa en el sur de Perú, el salón de clases bulle de actividad: un 95% de los niños asiste a clases casi todos los días, un gran progreso para una escuela rural.
Sin embargo, su sola presencia en el salón de clases no es una garantía de que los chicos están obteniendo el aprendizaje necesario que les sirva para su desarrollo en el futuro. Sus padres tampoco lo saben, y no tienen forma de medir si sus maestros están haciéndolo bien o mal.
No es un asunto de cantidad sino de calidad, afirman los estudiantes. “El gobierno tiene que invertir más en educación, hacer más estudios acerca de la calidad de nuestras escuelas”, opina Dante, un joven estudiante universitario.
Para dar a los niños una mejor oportunidad en su vida, una de las principales preocupaciones del Gobierno peruano es la educación, especialmente en los primeros años de los chicos. Ese es el propósito principal del proyecto de Educación Básica que el presidente del Perú, Ollanta Humala, y el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, han formalizado en Lima.
“Hoy día creo que el camino es apostar por la ciencia y tecnología, la capacitación, la inteligencia y la capacidad innovadora de los jóvenes peruanos. A ellos tenemos que darles oportunidades”, dijo el presidente Humala en un discurso durante la ceremonia de firma del acuerdo.
Este acuerdo contribuirá a la implementación de estrategia educativa que beneficiará a casi seis millones de estudiantes en 40.000 escuelas del país.
Es una iniciativa que está en sintonía con la noción del presidente Kim de que la educación de calidad es un derecho de todos los niños.
“El documento que se acaba de firmar es emblemático y busca brindar oportunidades para todos”, aseguró por su parte el presidente del Banco Mundial.
(Informe del Banco Mundial)









