La Vicesecretaria General del PSOE, Elena Valenciano, ha opinado sobre el último auto de la jueza que instruye el caso de los ERE y ha señalado que “desde el máximo respeto a la justicia, que el Partido Socialista siempre va a defender, creemos que no hay base para las imputaciones que se han producido ayer”.
La vieja frase de “se debe dejar actuar a la Justicia sin presiones”, parece que ya no es compartida por Valenciano que se encarga de señalarle errores a la jueza que actúa en el caso de los ERE andaluces.
En rueda de prensa Elena Valenciano expresa que “Creemos que no hay fundamentación” y que “esas personas serán desimputadas en los próximos meses”, subrayó la dirigente socialista, para quien los señalados en el auto “estaban cumpliendo la ley”. Una ley que podría ser “errónea”, estar “mal diseñada” o como opina la juez Alaya permitir la opacidad, pero que en cualquier caso “fue votada por el Parlamento andaluz” y, en consecuencia, “administrados sus procedimientos” por las personas ahora imputadas.
Ya olvidada de la frase que dijo lineas arriba: “desde el máximo respeto a la justicia, que el Partido Socialista siempre va a defender”, la vicesecretaria del PSOE, expresa: “es bastante chocante de qué manera tan precisa la jueza Alaya coordina la comunicación de sus autos con hechos políticos importantes del Partido Socialista de Andalucía”, tratando de generar sospechas sobre la actuación de la jueza para luego agregar; “no temo la imputación del señor Griñán y, desde luego, pongo la mano en el fuego por su inocencia y también por la de Magdalena Álvarez”.
En el caso Campeón que involucra al ex ministro de Fomento socialista, José Blanco, Valenciano si confía en la Justicia española al responder sobre un posible juicio por presunto tráfico de influencias “Vamos a esperar. Tenemos plena confianza en la justicia”.
Si verdaderamente se respeta la Justicia y se opina a favor de ella cuando falla sentenciando y condenando en casos de políticos de otros partidos; (caso Bárcenas, por ejemplo) con la misma razón se la debe respetar cuando sus decisiones afectan a integrantes del Partido Socialista.












