
Según informó la directora de Políticas de Género del Ministerio del Interior, Marisa Lindner, en el primer mes de aplicación de las tobilleras electrónicas que buscan prevenir los casos de violencia doméstica, la Justicia ordenó la utilización de los dispositivos en seis casos donde los jueces entendieron que era la medida más adecuada para evitar la transgresión de la restricción de acercamiento por parte del agresor.
Lindner, al ser consultada por el diario El País de Montevideo, se excusó de brindar mayores detalles del caso pero indicó que se trata de una mujer que fue denunciada por agredir a su pareja.
La funcionaria dijo que el total de seis dispositivos aplicados en el primer mes de funcionamiento de la tecnología es una cifra “importante”, pero aclaró que ni el Ministerio del Interior ni la Policía pueden hacer nada al respecto porque quienes deciden en qué casos se deben utilizar los aparatos son los jueces.









