Los miembros de un grupo especializado de la policía sueca se sorprendieron al realizar un operativo en un hotel y encontrar luego de mantener sexo con una prostituta al fiscal al que debían acudir para presentar denuncias sobre casos de prostitución.
Según el diario Expressen, el hombre había pagado por mantener relaciones sexuales 1.500 coronas (unos 176 euros) y la policía le detuvo en Estocolmo cuando intentaba huir por una escalera de servicio del hotel.
El hombre dijo al diario sueco, Aftonbladet que en su experiencia como fiscal, sabía que la “cosa más estúpida” que podía hacer era mentir.
“He hecho lo que he hecho, estoy de pie con los pantalones abajo. Lo peor es lo que he hecho a mi familia y amigos” y agregó: “Mi mujer me va a dejar y mis hijos creen que me he comportado como un cerdo”.
El detenido explicó que otro fiscal se haría cargo del caso.












