
Maureen Clarke Clarke, Presidenta Pro Témpore del Consejo de Ministras de la Mujer de Centroamérica y República Dominicana, expresó que los países del Sistema de Integración Centroamericana SICA, mantienen la firme convicción y voluntad política para fomentar los medios que contribuyan a la lucha contra la violencia y la discriminación de género y con la defensa de las mujeres y las niñas de la región que siguen siendo víctimas de estos flagelos.
En este sentido Maureen Clarke recordó las directrices del Plan Estratégico 2009-2013, que se sostiene bajo tres pilares básicos de acción que se remiten a la Autonomía Económica de las Mujeres, la Participación Política de las Mujeres y el Fortalecimiento de la Institucionalidad de Género en el SICA, teniendo como ejes estratégicos transversales la Violencia contra las Mujeres y la Multiculturalidad.
Ante esto la además Presidenta de la Comisión Interamericana de Mujeres, aseguró que existen grandes avances en esta área en la región especialmente en materia jurídica y que en muchos casos ha sido pionera en el mundo en ejecutar acciones relacionadas con este ámbito.
No obstante reconoció que existen “altos índices de violencia se mantienen, mediante expresiones como la violencia sexual, el femicidio, la violencia doméstica y la trata. A ello se suma el impacto diferenciado que sufren las mujeres afectadas de manera directa o indirecta por la delincuencia organizada. Muchos de estos fenómenos afecta aún más a las mujeres y niñas pertenecientes a grupos vulnerables, en particular a las mujeres y niñas indígenas que representan una parte muy importante de la población en nuestra región”.
En esta línea Clarke instó a seguir generando estructuras para garantizar los derechos de la mujer, disminuir las desiguales entre mujeres y hombres y que se acabe de una vez con la impunidad contra los que generan actos de esta índole.
“La prevención de la violencia requiere no solamente iniciativas de sensibilización y de socialización, sino también de un esfuerzo para aumentar la participación de la mujer en las esferas de la política, el desarrollo económico y social, así como el acceso gratuito a la educación, la atención a la maternidad y los servicios de salud física y mental, el acceso a la nutrición y a los beneficios de la ciencia y la tecnología”, afirmó Clarke.












