Los animales domésticos abandonados a su suerte son víctimas de la dejadez humana y de la falta de medidas de control adecuadas por parte de la Administración, la cual siempre debe actuar conforme a la legislación en materia de protección animal que impone la captura y manejo de los animales evitando métodos violentos o que supongan dañar al animal.
La caza de animales domésticos es inmoral y es ilegal máxime cuando no se han previsto medidas alternativas acordes con la legislación vigente y con el sentir popular que rechaza de plano la cacería de perros y es por ello que deben cesar con carácter urgente.
En la actualidad se dispone de medios técnicos y humanos que hacen posible un protocolo de actuación humanitario con los animales domésticos abandonados sin que esté justificada en ningún caso la cacería y muerte a tiros de estos perros.
Observatorio Justicia y Defensa Animal












