Las enrevesadas conclusiones de Izquierda Unida (IU) sobre el caso Carromero

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El portavoz de IU en el Congreso de los Diputados de España, José Luis Centella, llega a conclusiones algo surrealistas respecto al caso de Ángel Carromero y entrevera las respuestas del gobierno con las opiniones personales de algunos políticos sobre el trato recibido en Cuba por el joven dirigente del PP, mientras estaba detenido.
Centella parece ignorar que se estaba tratando con un gobierno, el de Cuba, que no practica la democracia y que cualquier declaración fuera de lugar podría arruinar las conversaciones para traer de regreso a dos ciudadanos españoles, más allá de los presuntos delitos que podrían haber cometido, ya que las acusaciones de las autoridades cubanas no son garantía para nadie, en cualquier circunstancia.
Conviene aclarar que las respuestas del gobierno español a la consulta de IU, fueron anteriores al regreso de Carromero al país. Por eso resultan apresuradas las conclusiones de Centella al señalar que las afirmaciones del Gobierno español “chocan frontalmente con las declaraciones realizadas por destacados dirigentes del Partido Popular, entre ellos la presidenta del PP madrileño, Esperanza Aguirre, poniendo bajo sospecha el tratamiento dado al militante de su partido y llegando a utilizar el término ‘tortura’, al margen de pedir una investigación internacional sobre este caso”.
¿Ingenuidad u oportunismo de Centella para comparar lo que debe decir un gobierno democrático en plena negociación con un régimen totalitario, a la opinión personal de un dirigente político?
Para Centella nadie puede discrepar, todo debe ser al estilo estalinista y someterse a la “obediencia debida”.
Para el diputado de IU por Sevilla, “que el propio Gobierno de Rajoy indicara en una respuesta parlamentaria por escrito el respeto a la asistencia consular del ciudadano español detenido y condenado por imprudencia temeraria que causó la muerte de dos personas indica que el Consulado de España pudo hacer un seguimiento del trato dado a Carromero por lo que, en caso de haber existido malos tratos, la acusación de Aguirre sería también extensiva al Gobierno español”.
Centella, vuelve a entreverar las cosas al decir que ” la acusación de Aguirre sería también extensiva al Gobierno español”.
El portavoz de IU no sabe que disentir es parte del juego de la democracia, algo impensado en Cuba ya que si alguien osara opinar en contra del gobierno castrista terminaría en la cárcel o con un destino peor.
No reconoce con sus conclusiones, que él puede hablar libremente en contra del gobierno español sin padecer represalias y que si tiene un escaño en el Congreso-bien ganado- es gracias a que la gente lo llevó allí a través del voto democrático en las urnas; algo impensado en Cuba.