
“España es una de las naciones más antiguas de la historia y una de las más relevantes del mundo. Ha tenido buenos y malos momentos; momentos brillantes y otros más discutibles. Pero nadie va a romper España”, ha asegurado Aznar. Asimismo, ha advertido de que “no se debe jugar frívolamente con la historia ni prender fuego a nada históricamente. Quien lo hace comete una irresponsabilidad, una deslealtad y una grave equivocación”. “La Ley es igual para todos; quien no la cumple tiene que atenerse a las consecuencias”, ha apuntado Aznar, que ha manifestado que “España va a continuar; continúa y continuará”.
El expresidente del Gobierno ha participado en un acto del influyente think tank Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales, COMEXI, del que forman parte exministros de Exteriores, diplomáticos y empresarios, y en el que ha presentado el *informe estratégico de FAES ‘América Latina: una agenda de libertad 2012’. En su intervención, ha dicho que “quienes atacan el Estado o cuestionan la propia existencia de la Nación no sólo niegan una tradición, una herencia y una memoria compartidas. También atacan nuestro futuro, nuestro progreso y nuestra libertad. Atacan el derecho de todos y cada uno de nosotros como ciudadanos a decidir en común sobre nuestras reglas de convivencia”.
En este sentido, ha asegurado que “un Estado puede organizarse de distintas formas. Puede ser un Estado unitario o federal; centralizado o descentralizado. Pero lo que no puede ser es un Estado residual ni mucho menos un Estado frágil, confuso y ausente”. Según ha dicho, un Estado “tiene que ser identificable, como expresión política de la Nación y como garantía del ejercicio de sus funciones básicas. Es decir, de la protección de los derechos y las libertades de los ciudadanos; de la seguridad; del establecimiento de las condiciones para el desarrollo económico; de la cohesión social”.









