Llegó el previsible final de PLUNA, la empresa aérea de los uruguayos y con ella van a la calle cientos de empleados que son, entre varios, los más perjudicados de un mal negocio del Estado nacional, que siendo el socio minoritario en la privatización de la compañía, fue el garante que pagó sumas millonarias a lo largo de estos últimos años, mientras el socio privado, Leadgate, con mayoría accionarial, regía a su antojo, los destinos de PLUNA.
Un día, Leadgate, suprimió la ruta estrella de la compañía, el vuelo a Madrid, la conexión con Europa desaparecía de un plumazo, según el socio privado, por ser deficitario.
Pluna pasó a ser regional pero las deudas se acumulaban; la Administración de Combustibles del Estado, ANCAP, debió cortar el grifo de combustible para los aviones, en algunas oportunidades, por falta de pago. Hoy le dejaron una deuda de 27 millones de dólares.
La venta de la mayoría del paquete accionario de PLUNA, se gestó en el anterior gobierno nacional del Frente Amplio, a cargo del presidente Tabaré Vázquez y su ministro de Economía-hoy vicepresidente de la República- Danilo Astori, secundados por el entonces ministro de Transporte, Víctor Rossi, quien declaró a la prensa, ante el fracaso a la vista, que “Me hago responsable de lo que se hizo”.
Tardío reconocimiento es para muchos ya que señalan que las alarmas estaban encendidas desde el comienzo de la negociación y anunciaban que el acuerdo con Leadgate, no era beneficioso para el país.
El senador del opositor Partido Nacional, Jorge Larrañaga ha señalado algo que desnuda la situación actual: “Pluna huele mal y termina peor. Pésimo negocio de Vázquez, Astori y Rossi con el inefable Campiani que cobró despido”, expresó el legislador, en referencia a que Matías Campiani, titular de Leadgate, el socio privado, cobró una elevada indemnización por despido cuando miles de viajeros, que habían comprado billetes, se quedaron sin volar, y muchas deudas impagas, combustibles, préstamos bancarios, nóminas, entre otras, que no se pagarán ya que el Estado anunció que no se hará cargo de las mismas.
Larrañaga agregó que “El Partido Nacional hizo la denuncia penal del caso PLUNA ante el Juzgado de Crimen Organizado el día miércoles 30 de mayo del corriente año” y que la “Clausula de indemnidad a Campiani es del 18 de junio. El gobierno la pactó después de la presentación de la denuncia Penal”, subrayó en su cuenta de Twitter, donde agregó, en referencia a que los principales gestores del negocio no aparecen: “Y ahora…Vázquez callado y Astori enfermo !! I N C R E I B L E. !! País de primera!”.
Dentro del propio partido de Gobierno han surgido voces de protesta por la millonaria deuda que dejó PLUNA S.A.(gestionada por Leadgate) por concepto de compra de combustibles al propio Estado uruguayo a través de la refinadora de petróleo estatal ANCAP;
Según informa el diario El País de Montevideo, “Un diputado de Compromiso Frenteamplista, sector que lidera Raúl Sendic, amenazó con no votar la ley de liquidación de Pluna S.A. hasta que Economía se haga cargo de los US$ 27 millones de deuda con Ancap.
El lunes 16 se trata en Diputados el proyecto que liquida a Pluna S.A. pero en la bancada oficialista no están garantizados todos los votos para su aprobación. El sector Compromiso Frenteamplista, liderado por el presidente de Ancap, Raúl Sendic, condicionó su apoyo al pago de la deuda que Pluna S.A. contrajo con el ente.
El ministro de Economía, Fernando Lorenzo, anunció la eliminación del artículo 295 de la Rendición de Cuentas, por la cual el Estado aseguraba el cobro de una deuda por US$ 27 millones con Ancap. Al suprimirse el artículo, no se podría asegurar el reembolso de lo adeudado a la empresa pública”, informa el periódico de Uruguay.
La amenaza de Sendic, obtuvo la respuesta del diputado del Partido Nacional, Jaime Trobo, quien en su página de Twitter, expresó: “Sendic en lugar de condicionar su voto, deberia informar quien resolvió en Ancap entregarle combustible a Pluna sin que pagara. Que explique”, pidió el legislador.
Por lo visto no hay nada claro, sólo que el Estado quiere ahora liquidar rápidamente a la empresa aérea y vender los aviones.
Triste e ignominioso final de una histórica compañia aérea que, en tiempos remotos, fue el orgullo de los uruguayos.













¿No hay responsabilidades? Y ahora quieren vender unos aviones que ya no se usan en el mundo. Negocio turbio como pocos.
Que Vázquez y Astori den la cara y aclaren que hay detrás de este desastre, que no se escondan.
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