
Es esta un arma blanca de gran peligrosidad por sus características de poseer filo, contra filo y punta y que en manos expertas o decididas, llega en una confrontación, a hacer verdaderos estragos; ha participado desde los albores de la humanidad en un sinfín de batallas, conquistas, sacrificios, rituales, ceremonias, etc.
El hombre llegó a venerarla adjudicándole personalidad y vida, le otorgó nombres como La Colada, Durandarte, La Tizona, Zulfiqar, La Espada de la Serpiente, Escálibur, etc. Asignándoles participación en innumerables leyendas por muchas generaciones narradas entorno a místicos fuegos.
Antiguamente su uso solo era reservado para los caballeros, hablaba de su alcurnia, de su linaje. En Roma a los gladiadores vencedores en el Coliseo, junto con su ganada libertad, le era obsequiada una espada corta, de madera dura.
Con el filo de la espada se ajusticiaba al noble cuando era penado por algún delito grave, así como a los militares de alta jerarquía cuando eran tomados prisioneros tras la batalla, en cambio para el plebeyo que era sentenciado o a la soldadesca tomada prisionera, le era reservada el hacha.-
Simbología de la Espada
Si bien es cierto que muchos creen que a la espada se le otorga una simbología únicamente ligada a la violencia y la guerra, tal cual la cita bíblica donde Jesús sentencia: Aquellos que vivan por la espada, morirán por la espada. O en el caso de la expresión traducida del árabe: Lucha por la espada.
Cuyo significado se traduce como la Guerra Santa del Islam, o la Espada de Damocles, donde se muestra una espada suspendida sobre la cabeza de una alta jerarquía para demostrar lo difícil y frágil de su posición social, etc.
También se le asignan a este noble instrumento otros significados, tales como la valentía para afrontar una causa que se cree justa, o como en el arcano XI del Tarot, La Justicia, donde la espada esgrimida por la figura femenina, junto a la balanza, es símbolo de la justicia impartida tanto con equidad como con severidad.
Para los iniciados, la espada trasciende el mero hecho de que es una herramienta para la guerra, la violencia, los sacrificios; su uso en las ceremonias implica la representación de que es ella la cara visible de una fuerza y convicción filosófica que anima y fortalece a los adeptos.
La espada representa la fuerza de la luz enfrentada a la oscuridad, al orden enfrentando al caos, la sabiduría confrontando a la ignorancia; por ello es que en ella convergen y hacen carne sentimientos tales como el honor y el valor, la verdad y la rectitud, el equilibrio, la responsabilidad, el sacrificio y es por tales conceptos tan caros a la humanidad, que ella suele ser identificada con los líderes, con los guías, con los maestros.
Si la miramos ahora con ojos de iniciados inferiremos en su hoja el filo cortante del verbo cuando emerge desde la verdad; refulge al detenernos ante ella, el brillo impecable del Maestro que la esgrime.
Esta hoja representa al espíritu y a partir de la cruz, ya en la empuñadura, el mundo material, el cual aferra al blandir el arma, el puño del iniciado transformado en su voluntad.
Hay un elemento del arma que no se ve, pero que de él depende su fortaleza en el corte o el estoque, y es la espiga. Pequeño trozo de metal de cuya fortaleza silenciosa e invisible, encastrada en la empuñadura, depende la fortaleza misma de la espada, dándole el vigor para su uso.
Se asemeja esta conformación del arma, a los principios básicos para la vida. Esa pequeña pieza invisible a los ojos, constituye como expresara, el alma de la espada. Si ese trozo de metal (esotéricamente hablando), no hace carne en nosotros, en nuestras convicciones, en nuestra fuerza puesta al servicio de la vida, nada podremos hacer y nuestros esfuerzos empuñando la espada de nuestra fuerza interior, serán vanos y estaremos ofrendando nuestra vida innecesariamente.
Es ella viva representación de la dualidad entre lo positivo y lo negativo y en medio de ambos filos, el sendero del iniciado, recto, imperturbable, buscando hundirse en el corazón de las bestias a combatir; nuestros egos y humanas pobrezas.
La Espada representa la inteligencia y la razón; acerado sendero por el cual el iniciado debe discurrir mientras busca el objeto de su vida, el crecimiento interior, la realización, la concreción de su templo interior. ¡Pero cuidado!…Si desviamos nuestros pasos, el arma puede que se vuelva contra quien la esgrime. ¡A los flancos vigilan los filos!
José Luis Rondán
Taller de Arte “La Guarida” del artista plástico José L. Rondán
Fundado en 1981 – Ramón Masini 2956/002 – Pocitos- Montevideo, Uruguay
Tel. (598) 2708 4339 / E-mail: eltaller77@hotmail.com












