El diario argentino Clarín informa que María Mercedes Sverko es una docente jubilada cordobesa de 63 años que está varada en Italia, tras haber sufrido un accidente cerebro vascular (ACV) el 7 de mayo pasado, mientras estaba de vacaciones. La familia está viviendo un verdadero drama: ni el seguro del viajero ni desde el Estado le dan respuestas para poder traerla de regreso al país, y encima por las duras restricciones cambiarias impuestas en la Argentina no pueden girarle euros al hijo que viajó a Italia a cuidarla.
La empresa de seguros del viajero que María Mercedes Sverko había contratado con una cobertura de 50.000 dólares, no se hizo cargo de la atención ni del traslado sanitario porque adujo que tenía una “enfermedad preexistente”, mientras la seguridad social de Argentina, (PAMI) sigue sin resolver la situación y no responde ni por si ni por no a los reclamos de la familia, según denunciaron.
Clarín señala que los familiares hicieron reclamos también en el consulado argentino en Roma y en la Cancillería, donde les dijeron que estaban haciendo gestiones con la obra social PAMI (Por una Argentina con Mayores Integrados).
El abogado Carlos Nayi, en representación de la familia presentó un recurso de amparo ante el juez federal Alejandro Sánchez Freytes para que “la Nación, la Provincia de Córdoba y PAMI resuelvan el traslado en un avión sanitario de esta paciente”. La Provincia de Córdoba cuenta con al menos dos aviones sanitarios. Y una aeronave “de uso institucional” de gran autonomía que podría ser acondicionada para un vuelo de estas características.
El abogado Nayi remarcó que “parece que para la Presidenta hay ciudadanos de primera y de segunda. El hijo de la mandataria, Máximo Kirchner, voló en el avión presidencial por un problema en su rodilla. Y el gobierno de Santa Cruz trasladó en avión sanitario a la suegra de Máximo”.
Por otro lado, el hijo de la mujer internada en Italia, que viajó para cuidar a su madre a la localidad de Ancona, no puede recibir giros de dinero debido a las restricciones cambiarias impuestas por el gobierno argentino y come una vez por día para no gastar los pocos euros que le quedan, informó la familia.












