¿Telefónica de España ingresó en el siglo XXI?

0
164

Un cable cortado fue atado por algún piadoso vecino a un cartel de una calle
Nos encantaría que Telefónica de España, nos explicara por qué en el siglo XXI, aun algunos usuarios de sus servicios debemos padecer situaciones que ya deberían estar en el pasado.
El inexplicable tendido de cables de teléfono y de internet en zonas residenciales de Madrid, (Boadilla del Monte, Las Lomas, entre otros lugares) se sostiene en columnas de madera (troncos de árboles) donde el cableado cruza de una calle a otra y donde las ramas de los árboles, en varios casos, cortan las líneas, como ya ha sucedido, dejando al usuario sin el servicio por el que paga.
En varios lugares, como documentamos gráficamente, el tendido aéreo queda expuesto como se puede apreciar a los fenómenos de la naturaleza, sean vientos fuertes, lluvias o caída de ramas, como el caso de uno de nuestros corresponsales que la caída de una rama de un árbol hizo que esta cortara el cable aéreo y se quedara sin teléfono y sin internet y al hacer el reclamo por la avería debió pasar por el conocido interrogatorio donde-como adelanto asombroso del siglo XXI-uno debe hablar con una máquina que le pregunta el motivo de la llamada, para luego de varias preguntas y respuestas que algunas veces la máquina, no entiende al ser humano y le pide que repita la información; la voz de Telefónica responde que se ha tomado nota de la anomalía y le comunica el número de gestión por la avería y que se trabajara en la reparación de la misma.
Si la demora se prolonga y alguien quiere interesarse por la situación, la maravillosa máquina, producto de los grandes avances tecnológicos del siglo, le contestará que la avería está ya notificada a los técnicos para su pronta reparación.
Por lo visto, lo moderno puede convivir con el pasado y las columnas de troncos de madera se resisten a irse en un mundo que se dice ha entrado en el siglo XXI.
A nuestro corresponsal, los técnicos de carne y hueso responsables de subsanar la avería, no la máquina contestadora, le visitaron al día siguiente de su denuncia…tuvo suerte en medio de este mundo de avances tecnológicos y columnas de madera hechas con delgados troncos de árboles.
Esta historia continuará…
Aún están entre nosotros esas columnas de madera que veíamos cuando éramos niños y que se resisten a abandonarnos