El gobierno de Venezuela informó que ha decidido suspender la importación de armas de fuego con fines comerciales, durante el transcurso de un año, con el objetivo de poner orden en el sector y de esta manera frenar los altos índices de violencia que sufre el país suramericano.
La medida fue anunciada por el secretario técnico de la Comisión Presidencial para el Control de Armas, Municiones y Desarme, Pablo Fernández, en una entrevista entregada a un medio de televisión local.
“Han quedado suspendidas las importaciones de armas en Venezuela”, declaró el funcionario gubernamental.
Ante esto se expresó que exentos de esta iniciativa gubernamental, están los cuerpos de seguridad del Estado, la Fuerza Armada y las compañías de seguridad debidamente registradas.
Las restricciones las entrega el gobierno venezolano argumentando que desea poner orden en el sector, además de regular el área de la seguridad privada, situación que calificó que “ha ido degenerando hacia un caos”.
En la misma línea se realizará un proceso nacional, mediante el cual se registre la tenencia de armas, el que entregará datos de las personas que poseen armas en el país.
La medida incluye “un proceso nacional de regularización de la tenencia de armas”, dijo Fernández, agregando que de esta forma se podrá saber las personas que poseen “armas adquiridas legalmente pero sin papeles en regla”.









