La presidenta de Brasil Dilma Rousseff, expresó que la nueva reforma agraria que tiene contemplado realizar su gobierno, esta comprometida con el desarrollo de los habitantes de las zonas rurales y los campesinos que trabajan la tierra, y no a un mero hecho de distribución de tierras.
“La nueva lógica de la agricultura familiar no mira la reforma agraria pura y simplemente como distribución de tierra, porque no puede ser apenas eso, la reforma agraria tiene que garantizar también las condiciones de desarrollo para las poblaciones que acceden a esa tierra. No sirve distribuir la tierra y que las poblaciones rurales sigan en la extrema pobreza”, afirmó Rousseff.
Las declaraciones las realizó dentro del contexto de la toma de posición de cargo del nuevo ministro de Desarrollo Agrario, Gilberto José Vargas, en lugar de Afonso Florence.
En esta línea la mandataria aseguró, que el proyecto agrario además contempla una red de protección para los agricultores y campesinos, en las que se destacan programas de crédito y de presencia integral del Estado, como educación, salud e infraestructura para este sector.
“Garantizar una agricultura familiar pujante es condición para tener un nuevo estándar de calidad de la reforma agraria. Sin dudas Brasil necesita democratizar, y seguiremos ese rumbo, el acceso a la tierra para millones de trabajadores y campesinos pobre de este país, que a veces no tienen ni un pedazo de tierra”, resaltó la jefa de Gobierno.
Por otra parte el nuevo titular de la cartera agraria, tendrá como objetivo primordial en su gestión, terminar con las bolsas de miseria en el medio rural y fortalecer la agricultura familiar, además de, poner en marcha la reforma agraria.
“La agricultura familiar produce cerca del 70 por ciento de los alimentos consumidos por los brasileños”, afirmó Vargas agregando que este sector en conjunto con la reforma agraria “son unos de los pilares del nuevo desarrollo sustentable”, que pretende realizar Brasil.









